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18.4.13

El dúo del ascenso

Hace dos días se confirmó. El hasta ahora técnico del PEC Zwolle, Art Langeler (42), seguirá su carrera en las categorías inferiores del PSV cuando finalice esta campaña. Ya no entrenará más al equipo que le reclutó del modesto Rohda Raalte (4ª división) hace cinco años para darle una oportunidad en un banquillo profesional. Tampoco lo hará Jaap Stam (40), el hijo predilecto del club y su asistente desde 2010, que regresa al Ajax siguiendo los pasos de Bergkamp, Overmars y van der Sar. El camino de ambos se separa tres temporadas, un ascenso (campeones de segunda en la 2011/12) y –casi se podría decir que- una permanencia después. El tándem ha llegado al final del trayecto con la satisfacción de haber devuelto a la afición Zwollenaar lo que le fue despojado en 2004 por última vez: el fútbol de primer nivel.

Langeler y Stam
Ninguno de los dos renovará, quizá temerosos de ennegrecer tres años triunfales en el IJsseldelta Stadion. Aunque, en cualquier caso, los Rochdi Achenteh, Darryl Lachman, Youness Mokhtar y compañía auguraban cualquier cosa menos fracaso. Una retahíla de jóvenes futbolistas con buen pasado en la Eerste Divisie que, de la mano del exitoso dúo, empiezan a hacerse un nombre en la Eredivisie. Ellos son el legado de Langeler y Stam. Y Ron Jans espera poder disfrutar de él.

22.3.13

Vuelven los corazones

Muchos de los que estáis leyendo estas líneas conoceréis al Heerenveen como "el equipo de los corazoncitos". Es inevitable que te caiga simpático solo por tener ese estampado blanquiazul tan representativo de la provincia de Friesland en su escudo y camiseta. Un día te enteras de que el equipo de los corazoncitos ha fichado a Marco van Basten para reemplazar a Ron Jans como entrenador y entonces terminas de hacerle un hueco en tus filias futbolísticas. No se puede evitar.

31 de octubre de 1964
Guste más o menos, al Heerenveen no le han empezado a ir bien las cosas con van Basten hasta hace algunas semanas. Su llegada al club frisón fue anunciada el 13 de febrero de 2012, con tiempo de sobra para asimilar o tratar de impedir la fuga de cerebros antes de que arrancara la nueva campaña. Como era de esperar, dos de las tres piezas clave de la pasada temporada, Bas Dost y Luciano Narsingh, se vendieron en verano, y la tercera, Assaidi, a penas tuvo tiempo de estrenarse en la Eredivisie 2012/2013 antes de emigrar a Liverpool. La plantilla que iba a heredar, pues, no era más que una burda aproximación de la que había alzado al Heerenveen a los puestos europeos ese mismo año. 

Aceptar el cargo suponía, de entrada, un desafío requerido de experiencia en los banquillos. Los cimientos de aquel equipo de Ron Jans se vinieron abajo casi tan rápido como se erigieron los nuevos. No obstante, el Heerenveen ha caminado tambaleándose por el sendero de la Eredivisie hasta hace no mucho. Sin rumbo. Para van Basten los primeros meses de competición fueron una extensión de la pretemporada, y transcurrieron como tal, sin tener un once titular definido y un sistema de juego al que acostumbrarse. Los experimentos no dejaban paso a la continuidad y el equipo viajaba a la deriva en un mar de empates y derrotas (3 puntos de 18 posibles en las 6 primeras jornadas). En este escenario, escapando de la depresión que adolecía el equipo, surgieron dos actores desequilibrantes: Alfred Finnbogason y Filip Djuricic. El islandés delantero, como Marco- haciendo lo que da sentido a este juego, perforar redes (20 goles hasta la fecha), y el serbio, con la fantasía y el cabiar.

Siguiendo este guion, todavía lejos de ser un equipo alegre y divertido, los superfriezen han pasado de asomarse al abismo del descenso a estar a un solo punto del playoff por la Europa League. Cuentan sus últimos 4 partidos por victorias (un Twente huérfano de objetivos y el PSV entre las víctimas) y dentro de dos findes recibirán al Feyenoord en un Abe Lenstra Stadion que estará abarrotado. Aunque el calendario no invita precisamente a pensar en algo más que salvar la categoría con holgura, el Heerenveen todavía puede ser juez en la carrera por el título. Y por qué no, mirar hacia Europa otra vez antes de la próxima despedida.


24.11.12

Una bella propuesta

"Se trata de ganar, y preferimos hacerlo de forma divertida"


Bosz lo tenía claro. No iban a cambiar el sistema de juego. Por mucho que su próxima cita estuviera marcada en rojo y subrayada tres veces en el calendario: viaje a Eindhoven para visitar a un PSV enrachado y con ganas de ser líder de la Eredivisie. "Eso (variar la formación) implicaría miedo y nosotros no tenemos miedo a nadie", confesó antes de encajar en el Philips Stadion cinco goles que no iban a cambiar su discurso. Pura irreverencia. La mejor síntesis de lo que es el Heracles de Bosz.

Porque juega, y no lo hace nada mal. Con un 3-4-3 singular, versátil y sin ataduras que muta en función de las circunstancias y registra altos niveles de posesión cada vez que el rival lo permite. Ante el Roda JC superaron toda expectativa de atrevimiento. El Heracles salió con una línea defensiva formada por un lateral (Dorda), un centrocampista creativo (Vejinovic) y solo un central puro (Rienstra). Dos interiores (Duarte y Bruns) vigilaban los costados a modo de falsos carrileros y un mediocentro (Quansah) equilibraba en la medular ayudado por terceros. Un once despreocupado y valiente. Pero si algo caracteriza al equipo de Peter Bosz tácticamente son los constantes intercambios posicionales.

El rol de Marko Vejinovic

Pocos elementos son fijos en el peculiar sistema del Heracles. Cada vez que sus jugadores pisan el césped artificial del Polman Stadion el concepto totaalvoetbal es llevado al siguiente nivel hasta convertirlo en sello propio. Como es habitual, Rienstra y Dorda permanecieron semiencorsetados en la defensa a diferencia de Vejinovic, que se descolgaba constantemente de la posición de central como demuestra su zona de influencia en el gráfico de la izquierda. Partía en conducción desde atrás y, aunque perdió algún que otro balón en zonas comprometidas (un fallo suyo provocó el gol del Roda), terminó siendo el jugador con más pases acertados del partido.

Un caos ordenado

Cualquiera de los diez jugadores de campo tiene libertad para proyectarse al ataque aun a riesgo de perder su posición. Puede sonar arbitrario y hasta caótico. Lo es, de hecho. Sin embargo, esta adaptabilidad también funciona a la hora de defender, como si de un equipo de fútbol sala se tratase. Todos son responsables de la recuperación del balón estén donde estén.

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Vejinovic pierde la pelota durante la construcción de la jugada provocando el contragolpe del Roda. Con Quansah fuera de posición, Duarte va a la cobertura. Overtoom, mediapunta en el esquema de Bosz, también termina incrustado en la línea defensiva.

No obstante, este planteamiento tan holandés acarrea déficits en otros factores del juego. "El Heracles concede goles con mucha facilidad", apostillaba Ruud Brood, entrenador del Roda JC, en la víspera del encuentro. Los de Bosz son el cuarto equipo de la Eredivisie que más goles ha encajado hasta la fecha (26), solo por detrás de VVV-Venlo, Willem II y NAC Breda, siendo especialmente vulnerables en transiciones rápidas. Es lógico, pues, que los resultados más locos en lo que va de liga lleven la firma heraclied como, por ejemplo, sendos empates a tres ante ADO Den Haag y Ajax o la victoria por 6-3 contra el Heerenveen.


Los planteamientos del Heracles tienen todavía más mérito si analizamos sus resultados desde la austeridad de su presupuesto para fichar. El club lleva tiempo confeccionando la plantilla a base de jugadores descartados y canteranos libres de otros equipos como Ninos Gouriye (sin minutos en el Twente y toda una revelación este año), Ben Rienstra, Mike te Wierik o Geoffrey Castillion. Pese a ello, en abril de este año disputaron la primera final de KNVB Beker de la historia del club. Y, aunque cayeran por 3-0 a manos del PSV y no consiguieran levantar el trofeo, jamás abandonaron su estilo.

7.11.12

Dos imágenes, una generación

Georginio (PSV) y Luc (Twente) celebran su primer gol al Feyenoord

Exactamente un mes y once días separan la captura de estas dos imágenes. El fotógrafo que las inmortalizó seguro estaba al corriente del simbolismo implícito en ellas, pues el destinatario de la dedicatoria en los casos, Leroy Fer (lesionado a principios de septiembre con su selección durante un partido clasificatorio para el Mundial 2014), comparte denominador común con Georginio Wijnaldum y Luc Castaignos, sus autores: los tres jugaron juntos en el Feyenoord y lo abandonaron casi de la mano, en 2011. Ambos retratos recuerdan el éxodo de una existosa generación feyenoorder, la última, que emigró (el próximo en salir será Leerdam) no sin dejar beneficios en las arcas del primer equipo de Rotterdam: alrededor de €12m en total.

2.10.12

El año de Jozy

Dicen las malas lenguas que los delanteros sin gol emigran a Holanda en busca del elixir que les devuelva el olfato. En la Eredivisie, dicen, no hay defensas. Y si las hay, son de mentira. Eso explica, en cierto modo, porqué el máximo goleador de la liga supera la treintena de tantos casi cada temporada. Si a eso le sumamos que a los jugadores noveles a penas les cuesta hacerse un nombre en el panorama nacional, el escenario resultante es inmejorable para atraer arietes extranjeros con sed de gol (el último, Teddy Chevalier) como el protagonista de esta historia.

"Born in the USA" - 06/11/1989

Josmer Volmy "Jozy" Altidore llegó al AZ en verano de 2011 a cambio de un millón y medio de euros, tras haber naufragado en España, Inglaterra y Turquía (donde a penas sumó seis goles en tres temporadas), y desde entonces se ha mantenido como delantero titular del equipo alkmaarder, el único en el 4-3-3 de Gertjan Verbeek. Sin embargo, el norteamericano no siempre ha sido tan indiscutible para su técnico. En su primera campaña tuvo que alternar suplencia y titularidad con Charlison Benschop durante un tiempo por culpa de una sequía goleadora y, pese a ello, logró terminar la temporada habiendo alcanzado la nada despreciable cifra de 19 goles. "A veces no entendía a lo que se refería Verbeek", manifestó Altidore hace algunos días.

Todo indica que este será el año en que el internacional estadounidense mire al resto de 'nueves' por encima del hombro: en siete jornadas de liga disputadas suma ocho tantos y acumula dos dobletes (Ajax y Heracles) y un hat-trick (Roda). "Ahora sé lo que me piden", asegura el robusto delantero que desde hace poco asiste a clases de holandés. Altidore es la pieza indispensable en los ataque del AZ: cae a recibir constantemente para abrir líneas de pase y tira rupturas a espaldas del defensor para buscar portería. Siempre está ahí, cerca del área esperando un espacio que llenar, una pared que devolver o un centro que rematar. Pero lo del domingo fue diferente. El diecisiete se salió de contexto por un instante y esculpió una verdadera obra de arte que poco tiene que ver con sus funciones básicas. Ya no debería extrañar, pues, que al norteamericano le salga todo lo que intenta. Porque, sin duda, este es el año de Jozy.

17.7.12

Bedankt, kapitein

Dos días después de haber sido visto en Villa Park con su agente, su salida del club dirección Birmingham parece inminente. A sus 27 años le llega el "ahora o nunca" de todo futbolista, el penúltimo tren de su carrera. Las oportunidades llegan si se hacen bien las cosas, y él las ha hecho más que bien desde que se plantó en De Kuip allá por el 2006. Muchas cosas han cambiado desde entonces, empezando por su aspecto: liviano en su llegada procedente del AZ, tosco y musculado en su más que segura partida del Feyenoord. Su fascinante lentitud ha sido testigo, entre otras cosas, de cómo desfilaban una detrás de otra sus parejas de baile en el centro de la zaga hasta adueñarse del brazalete de capitán; de cómo salió indemne de lesiones que solo le permitieron disputar media temporada en dos años; e incluso de cómo, en la última campaña, el Feyenoord recuperaba su estatus en Holanda y se clasificaba para jugar la Champions. 

"Todavía recuerdo, grabado en la memoria,
tu espíritu guerrero, tu alma luchadora"

El inclemente paso del tiempo, a veces, nos obliga a mirar hacia atrás con nostalgia y recuperar aquellos recuerdos que más nos agradan cuando ya no podemos disfrutarlos. El mío, delicioso como cualquier otro, se formó en De Kuip a principios de este año. Tras la histórica victoria del Feyenoord sobre el Ajax (4-2), al protagonista de esta historia le faltó tiempo para arrebatarle el micrófono al speaker y arengar al grito de "Super Feyenoord" a los 48.000 aficionados congregados aquel mediodía en el Stadion Feijenoord. Martins Indi le señalaba dirigiendo la atención del público mientras Clasie y el resto de compañeros sonreían incrédulos. Era él. Era Ron Vlaar, eterno capitán feyenoorder.


26.3.12

Bienvenido de nuevo, Oussama

Eran casi las ocho menos cuarto del sábado por la tarde en Heerenveen. La temperatura era buena para jugar al fútbol, unos nueve grados y alrededor de un 78% de humedad según World Weather Online. El cielo había ido oscureciéndose poco a poco dejando paso a la noche y las 25.500 personas congregadas aquella tarde reciente en el Abe Lenstra Stadion cantaban, como dicta la deliciosa rutina, el himno de Friesland mientras Eredivisie Live mostraba las infografías de las alineaciones antes de que diera comienzo el partido.

Assaidi defendido por Hutchinson

Los jugadores permanecían en la galleta, escuchando. Un protagonista: Oussama Assaidi. En su cabeza la misma idea que había gobernado su día a día desde que regresó lesionado de la Copa África de Naciones allá por el mes de Febrero: volver a entrar en el selecto club de jugadores top de la Eredivisie. Enfrente esperaba el renovado VVV-Venlo de Lokhoff, necesitado de una victoria para mantener vivas sus opciones de evitar la promoción. Atrás quedaban noventa minutos de desesperación en KNVB Beker contra el PSV por la ineficiencia de su desborde ante un muro en forma de Hutchinson. Era el primer partido que Assaidi completaba íntegramente tras su vuelta del torneo africano.


Pero esta vez fue diferente. El de Beni-Boughafer entró dubitativo en el partido, pero pronto empezó a marcar diferencias. Del primer balón que recibió en banda izquierda nació la jugada del 1-0.  Quince minutos más tarde volvería a ser clave, esta vez en una contra, desdoblándose por la derecha, a espaldas de Emenike, para sacarse un centro que desembocaría en el 2-0 de Đuričić (pronúncialo, Sauca). En tan solo cuarenta y cinco minutos había determinado la victoria del Heerenveen. 

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Tras el descanso tuvo dos oportunidades de gol, sin embargo, primero el poste y después Gentenaar hicieron prevalecer su desencuentro con el gol (inédito desde principios de noviembre de 2011). Y llegó el 2-1 de Maguire que recortaba distancias para el VVV. Pero no era el día indicado para intentar la remontada y Assaidi siguió a lo suyo, balón en la diestra, regalando pases de gol. No es de extrañar que del 60% de posesión que acumuló el Heerenveen al finalizar el encuentro, el 11% de su total le corresponda a él (izquierda). Hasta que, pasado el minuto ochenta, encontró el momento para meter un "platanito" desde el lateral del área directo a la cabeza de Viktor Elm. Partido finiquitado: tres a uno. Y aún tendría ganas y tiempo de dar un magnífico pase al espacio que hacía valer la ruptura de Dost, 4-1. La última asistencia de un total de tres. Que siga sin marcar goles, que su equipo  y Dost- se lo agradecerá seguro.

El veintidós ha vuelto en el momento clave de la temporada, en plena lucha por Europa, a una semana de medirse al Groningen en el derbi que decidirá al Kampioen van het Noorden (campeón del norte). ¿Casualidad? Puede. Es lo que el fútbol holandés nos regala. Mientras, os dejo que disfrutéis con su clase magistral del sábado: 


10.3.12

El álter ego de Guyon

Cuando mañana el Feyenoord reciba al Utrecht en De Kuip, los de Koeman saltarán al campo sin Guyon Fernández por duodécima vez esta temporada. Esta escena volverá a repetirse de forma inalienable durante los próximos cuatro partidos de liga de los cinco que dura la sanción impuesta por la KNVB (la asociación holandesa de fútbol) al delantero feyenoorder por su última cruzada de cable, en el partido contra el PSV. Su álter ego había vuelto a aflorar. Igual que hace una temporada cuando, siendo todavía jugador del Excelsior (2010/11), decidió aterrizar -tacos por delante- sobre el semblante de Vleminckx. Porque, igual que Clark Kent o Peter Parker, Guyon Fernández también tiene un álter ego.

Guyon Fernandez (18/04/1986)

Al término de aquel Feyenoord-PSV, hace dos jornadas, Guyon acaparó el grueso de los focos mediáticos congregados en el Phillips Stadion. Resultaba enigmático pensar en lo que podía decir un tipo que hacía algunos meses había usado a Van Eijden (central del NEC Nijmegen) a modo de sparring, mientras le intentaba ganar la posición en un remate. "No fue un cabezazo, he aprendido a no realizar ese tipo de acciones", respondió con el mismo surrealismo con que protestó la maniobra al liner.

Jerson Cabral (03/01/1991)

Contabilizando ambas sanciones, el bueno de Guyon Fernández va camino de pasarse un tercio de liga de vacaciones, ahora, eso sí, bajo la supervisión de un psicólogo deportivo que le ayude a controlar esas situaciones perturbadoras de su tranquilidad habitual. En términos de formación, asumiendo la dificultad que supondría competir con Guidetti por ser el 'nueve' titular, su puesto en la banda izquierda peligra con tanto tiempo fuera de escena. Un tal Jerson Cabral, activo feyenoorder necesitado de minutos, debería ser motivo suficiente para intranquilizar su conciencia durante los próximos cuatro partidos. Su "otro yo", mientras, sonreirá esperando surgir de nuevo.

10.1.12

Ahora que no está Karim

Con la Copa África de Naciones en el horizonte, Koeman y su Feyenoord se enfrentan a un período de readaptación en el centro del campo ante la ausencia, desde hace varias semanas, de uno de los culpables del momento óptimo que atraviesa el equipo: Karim El Ahmadi. Quizá en otra época, y no hace falta irse muy atrás en el tiempo (temporada 2010/11), el marroquí no hubiese sido tan indispensable para el colectivo, pero prescindir de su protagonismo actual crea un hueco importante en zona de medios y no hace sino obligarnos a conjeturar a cerca del jugador que realizará la ardua tarea de suplirle, en el mejor de los casos, hasta principios del mes de Febrero.

Opción 1: Doble pivote

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Como ya se sabe, Vormer no desembarcará en De Kuip hasta el próximo verano, así que la alternativa más factible que baraja Koeman es la de acoplar a Mokotjo como parte de la tripleta titular de volantes. Si se diera esta opción, el joven sudafricano (1991) que viene disfrutando de minutos como revulsivo podría desempeñarse en dos posiciones bien distintas. La primera, como simple reemplazo posicional de El Ahmadi, es decir, negando una posible modificación táctica e instalándose ligeramente por delante de Jordy Clasie. Y la segunda y más adecuada a las capacidades de Mokotjo, como parte complementaria de un hipotético doble pivote. Esta alternativa permitiría a Clasie adelantar su posición y liberarse de cargas defensivas, algo poco probable sin embargo dada su naturaleza para robar en el uno contra uno, contener y equilibrar al equipo por detrás de los dos interiores. Por tanto, el Feyenoord pasaría del habitual 4-1-4-1 al 4-2-3-1, lo que, dicho sea de paso, sería una oportunidad inmejorable para ver hasta qué punto es capaz el bueno de Jordy de asumir el papel protagonista en la transición defensa-ataque feyenoorder.

Opción 2: Oportunidad para Van Haaren



Esta variable destaca por su simpleza. Permitiría a Koeman mantener el 4-1-4-1 y el equipo ganaría amplitud en términos ofensivos, aunque probablemente perdería capacidad defensiva con respecto a lo que aporta El Ahmadi en este nivel. Personalmente, poder ver a Van Haaren de titular organizando al equipo desde la mitad de la cancha solo hace que esta opción gane un adepto. Con 17 jornadas de liga disputadas, el joven Ricky (1991) -ya internacional Sub 21 con Holanda- acumula tan solo 97' minutos en sus piernas (repartidos de forma discontinua y siempre como suplente) hasta la fecha, los cuales le han valido para dejar algunos detalles que empiezan a vislumbran su brillantez. Por otro lado, siendo racionales, cabe decir también que su negativa a la renovación ofrecida por el club hace algún mes (acaba contrato en Junio) impide que esta situación se dé, para decepción de muchos.


10.12.11

Un futuro sin Musa y Uchebo

Solo una victoria, contra el recién ascendido RKC Waalwijk, y cuatro empates en una quincena de partidos han dejado al VVV-Venlo como colista en solitario de la Eredivisie con siete puntos, uno por detrás del Excelsior. Su historial en la temporada 2011-12, hasta ahora, concilia resultados memorables (sendos empates en casa ante Ajax y PSV) con otros el resto-, no tan buenos.

Glen de Boeck, el entrenador del equipo sureño desde principios de temporada, se tiró del barco el pasado martes, con el 7-1 encajado en campo del Heracles aún en mente, porque no le dejaban gastar "lo (el dinero) que quería". Visto desde el prisma del aficionado, podría parecer que De Boeck pedía el oro y el moro. Sin embargo, el punto de vista del entrenador destituido invita a una reflexión más profunda y nos acerca a la realidad económica del Venlo. Esa realidad que les impide renovar el contrato a sus extracomunitarios a partir de los 21 años ya que, a partir de esa edad, su ficha ascendería considerablemente por normativa y, eso, para ellos es un lujo que han de meditar muy bien antes de permitírselo.


Esta racionalización del dinero les obliga a vender a bajo coste antes de que los contratos de sus mejores jugadores expiren y se puedan marchar sin reportar beneficio alguno al equipo. Es el caso de Michael Uchebo, que pasaría a ser agente libre en Julio de 2012 si el VVV no negocia/acepta ofertas por él en invierno. Respecto a Ahmed Musa, el mayor activo del club, Hai Berden (presidente del club) no tiene intención de traspasarlo en enero. Sus 19 años prolongan su estancia en la banda izquierda de De Koel, al menos, una temporada más (tiene contrato hasta julio de 2013). Pero su talento puro y, paradójicamente, su corta edad desvanecen esa idea y lo sitúan en un lugar mejor, si no en el mercado invernal, en el estival.

Musa y Uchebo. Ambos fueron dos de los arquitectos principales de la permanencia del VVV la pasada temporada desde la delantera (2 goles cada uno en el playoff de promoción) y, en teoría, estaban destinados a ser los de esta también. En De Koel ya han empezado a buscar nuevos jugadores de referencia, previstos de un posible futuro sin ellos dos. Un futuro en el que el nombre de Yannick Wildschut destaca por encima del resto.

23.11.11

Lodeiro, el sitio y el momento

Venía de ser la decepción de la Uruguay campeona en la pasada Copa América. Y de disputar no más de 76 minutos con el primer equipo esta temporada. Pero su partido ayer en Lyon, sin llegar a convencerme, me dejó sensaciones contrapuestas, al mismo tiempo que me hizo reflexionar acerca de la importancia de estar en el sitio y en el momento adecuado. Lodeiro no eligió el sitio, la posición, se tuvo que adaptar. Tampoco el momento, le llegó casualmente con la lesión de De Jong. 

Pese a tener opciones más factibles para la desvirtuada posición de 'nueve', De Boer echó mano del pequeño uruguayo para que hiciera, a su modo, las veces de los lesionados Sigthórsson y Bulykin. Forzosamente, sin tener garantía de su experimento, contra el NAC Breda en liga, y premeditadamente en Gerland contra el Lyon en Champions. Guardiola sembró el precedente hace ya tiempo con Messi y De Boer siguió la moda con Lodeiro, al igual que lo hizo Del Bosque con Silva frente a Inglaterra. Puede gustar más o menos, pero no deja de ser una opción con la que ocupar el centro de la delantera.


Volviendo a lo de las sensaciones contrapuestas, su actuación en estos dos partidos fueron en la misma línea: la de un jugador, fuera de su habitat natural, que suma más que resta. Y en ambos encontró en Eriksen al mejor compañero para jugar la pelota en corto, pero la distancia entre ellos dos impidió que llegaran a establecer una comunicación real. Solo chispazos, y muy de vez en cuando. Quizá si hubiese partido desde más atrás... entonces el sitio habría sido el adecuado, como el momento.

19.11.11

Épica y regeneración

Pocas cosas hay lógicas en la vida, y este post, lógicamente, no es una de ellas. Si lo fuese, este primer café estaría endulzado por el demoledor inicio del AZ, por la inestabilidad ajacied en liga, y en los despachos, o por las exhibiciones del potencial ofensivo de Twente y PSV partido tras partido. Pero como no lo es, será el Excelsior quien abra por primera vez las puertas de Café De Koekamp. Porque mucho se tienen que torcer las cosas para que eludan el abrazo de la Eerste Divisie al final de la temporada, o por lo menos, su caricia.

No es fácil ser un club "satélite". Armar una plantilla, más o menos competitiva, a base de jugadores que no son tuyos, para sufrir un éxodo masivo al final de la temporada. Y vuelta a empezar. El éxito del equipo depende de su capacidad para regenerar la plantilla año tras año, sin verse sus expectativas de final de curso reducidas. Ese es el reto, y el Excelsior lo superó la pasada temporada: no descendieron. En la 2011/12, ya son colistas, y repetir aquel tercer puesto por la cola que da derecho a disputar los playoffs por la permanencia, sigue siendo el objetivo.

Algunos de los resultados cosechados el año pasado rozaron lo épico, concepto que ha de ser entendido en el contexto de máxima modestia acorde con la historia del Excelsior. Sonrojaron al Feyenoord de Mario Been en la segunda jornada, con una victoria 3-2. Después, empataron con el AZ en la primera vuelta y le vencieron en la segunda, e igualaron en casa contra el Ajax, proeza que se encargó de eclipsar el PSV ese mismo día endosando aquel irrepetible 10-0 al Feyenoord.




Aquella temporada, la 2010/11, fue Alex Pastoor el encargado de llevar al Excelsior por la senda de la permanencia. A sus órdenes tenía un centro del campo digno de un equipo de zona media-alta de tabla en Holanda, con Clasie secundando a Koolwijk y, tras el mercado invernal, también a Roorda. De ellos, en el Woudestein, hoy solo queda el recuerdo, y su lugar en el campo carece de reemplazo permanente. Hasta ahora, el único fijo de los centrocampistas usados por Lammers es Alberg. Algo racional, visto el déficit de calidad del equipo en esta zona. Le iguala en titularidades Broerse, también con 12, y le siguen Vorthoren, con 9, y De Graaf, con 8. Otros que tampoco están, pero cuya marcha no afecta tanto al colectivo, son Guyon Fernández, Ramsteijn y Bovenberg, y de momento, sin ellos, ya le han sacado un empate a domicilio al Twente. Su primera heroicidad de la temporada.

Viene al caso recordar una cita de Lillo bastante cierta: "dime qué mediocentro tienes y te diré qué equipo eres". El Excelsior reclama ese mediocentro que todavía no tiene o no ha encontrado. Hasta entonces, repetir aquel tercer puesto por la cola seguirá sonando a poesía para un equipo metamorfoseado en todas sus líneas, sobre todo en el medio.