13.10.12

Descubriendo a Emmo Güvenç

Güvenç | 1987
Le vi jugar por primera vez a principios de este año cuando ya vestía la camiseta del Helmond Sport, un equipo que compite en la Eerste Divisie (segundo escalón del fútbol holandés) desde hace alguna que otra década y que, sorprendentemente, cuenta en su palmarés con un subcampeonato de KNVB Beker conseguido en 1985. El único recuerdo que conservo de aquel partido es el buen sabor de boca que me dejó el pequeño –minúsculo, de hecho-, rechoncho y, sin embargo, nada austero en el toque Emrullah Güvenç. El talento, escaso en esta división, le hacía distinguirse tanto como su corta estatura: a penas llega al metro sesenta y cinco. No obstante, esto último ya no supone un problema para él.

"Estoy enormemente agradecido a Messi, Xavi e Iniesta. Hasta hace tres años todo el mundo hablaba sobre mi altura. Los clubes dudaban en ficharme porque era demasiado bajito. Desde el éxito del Barcelona, ahora eso hasta parece una ventaja".

Donde un futbolista de hechuras comunes da un paso, este mediapunta belga de origen turco necesita dos e incluso tres para recorrer la misma distancia. Sus piernas son más cortas de lo habitual, no hay duda. Es por ello que posee una mayor facilidad que el resto de jugadores para manejar el balón, alternarlo de una pierna a otra sin arriesgar su posesión y vencer los uno contra uno por superioridad técnica. La lleva cosida al pie. Así es, pues, como compensa la pesadez y lentitud que determinan su físico. A sus veinticinco años por fin empieza a tener el protagonismo que su calidad reclamaba. De la mano de Eric Meijers, técnico primerizo en el fútbol profesional holandés, no podía haber tenido un comienzo de temporada mejor: los nueve goles en las cinco primeras jornadas, incluyendo sendos hat-tricks ante De Graafschap y Eindhoven, son argumento suficiente para que la prensa especule ya con su salida en invierno (queda libre en junio 2013).


Por lo pronto, el Helmond Sport ya ha iniciado los trámites para extender su contrato con vistas a sacar beneficios de su posible venta. "A no ser que prefiera marcharse al extranjero, hay opciones de que sea vendido en invierno", reconoció Mario Captein, algemeen directeur (director deportivo en España) del club. Actualmente el equipo dirigido por Eric Meijers se encuentra situado en la "Categoría I" del fútbol holandés, es decir, necesita sanear su economía con cierta urgencia, y una de las vías de ingreso más factibles es la venta de jugadores. Muchos equipos de la Eredivisie estarían encantados de contar con Güvenç en sus plantillas, seguro.


2.10.12

El año de Jozy

Dicen las malas lenguas que los delanteros sin gol emigran a Holanda en busca del elixir que les devuelva el olfato. En la Eredivisie, dicen, no hay defensas. Y si las hay, son de mentira. Eso explica, en cierto modo, porqué el máximo goleador de la liga supera la treintena de tantos casi cada temporada. Si a eso le sumamos que a los jugadores noveles a penas les cuesta hacerse un nombre en el panorama nacional, el escenario resultante es inmejorable para atraer arietes extranjeros con sed de gol (el último, Teddy Chevalier) como el protagonista de esta historia.

"Born in the USA" - 06/11/1989

Josmer Volmy "Jozy" Altidore llegó al AZ en verano de 2011 a cambio de un millón y medio de euros, tras haber naufragado en España, Inglaterra y Turquía (donde a penas sumó seis goles en tres temporadas), y desde entonces se ha mantenido como delantero titular del equipo alkmaarder, el único en el 4-3-3 de Gertjan Verbeek. Sin embargo, el norteamericano no siempre ha sido tan indiscutible para su técnico. En su primera campaña tuvo que alternar suplencia y titularidad con Charlison Benschop durante un tiempo por culpa de una sequía goleadora y, pese a ello, logró terminar la temporada habiendo alcanzado la nada despreciable cifra de 19 goles. "A veces no entendía a lo que se refería Verbeek", manifestó Altidore hace algunos días.

Todo indica que este será el año en que el internacional estadounidense mire al resto de 'nueves' por encima del hombro: en siete jornadas de liga disputadas suma ocho tantos y acumula dos dobletes (Ajax y Heracles) y un hat-trick (Roda). "Ahora sé lo que me piden", asegura el robusto delantero que desde hace poco asiste a clases de holandés. Altidore es la pieza indispensable en los ataque del AZ: cae a recibir constantemente para abrir líneas de pase y tira rupturas a espaldas del defensor para buscar portería. Siempre está ahí, cerca del área esperando un espacio que llenar, una pared que devolver o un centro que rematar. Pero lo del domingo fue diferente. El diecisiete se salió de contexto por un instante y esculpió una verdadera obra de arte que poco tiene que ver con sus funciones básicas. Ya no debería extrañar, pues, que al norteamericano le salga todo lo que intenta. Porque, sin duda, este es el año de Jozy.

17.7.12

Bedankt, kapitein

Dos días después de haber sido visto en Villa Park con su agente, su salida del club dirección Birmingham parece inminente. A sus 27 años le llega el "ahora o nunca" de todo futbolista, el penúltimo tren de su carrera. Las oportunidades llegan si se hacen bien las cosas, y él las ha hecho más que bien desde que se plantó en De Kuip allá por el 2006. Muchas cosas han cambiado desde entonces, empezando por su aspecto: liviano en su llegada procedente del AZ, tosco y musculado en su más que segura partida del Feyenoord. Su fascinante lentitud ha sido testigo, entre otras cosas, de cómo desfilaban una detrás de otra sus parejas de baile en el centro de la zaga hasta adueñarse del brazalete de capitán; de cómo salió indemne de lesiones que solo le permitieron disputar media temporada en dos años; e incluso de cómo, en la última campaña, el Feyenoord recuperaba su estatus en Holanda y se clasificaba para jugar la Champions. 

"Todavía recuerdo, grabado en la memoria,
tu espíritu guerrero, tu alma luchadora"

El inclemente paso del tiempo, a veces, nos obliga a mirar hacia atrás con nostalgia y recuperar aquellos recuerdos que más nos agradan cuando ya no podemos disfrutarlos. El mío, delicioso como cualquier otro, se formó en De Kuip a principios de este año. Tras la histórica victoria del Feyenoord sobre el Ajax (4-2), al protagonista de esta historia le faltó tiempo para arrebatarle el micrófono al speaker y arengar al grito de "Super Feyenoord" a los 48.000 aficionados congregados aquel mediodía en el Stadion Feijenoord. Martins Indi le señalaba dirigiendo la atención del público mientras Clasie y el resto de compañeros sonreían incrédulos. Era él. Era Ron Vlaar, eterno capitán feyenoorder.